(:) Mira Esta Concha

May 1st, 2019

Article by Madeline Gunderson

Una mirada a la página de Instagram

@look_at_this_pusssy

“Casi nada no es una concha”

*Desde el 3 de junio, 2019 Eva Sealove ha desactivado la cuenta de Instagram por razones personales

En un esfuerzo para normalizar  la vagina, la página de Instagram @look_at_this_pusssy publica fotos de cosas de la vida cotidiana que parecen ser vaginas. La descripción de la página advierte que “casi nada no es una concha”, jugando con la idea de que algo tan tabú puede ser tan visible. Las dueñas de la página, Eva Sealove y Chelsea Jones escriben textos que acompañan a las fotos y, que por lo tanto, toman un cariz político. Hablan de los obstáculos en la vida de una mujer, experiencias personales, o simplemente hacen chistes con una foto.

 

Su página continúa un diálogo feminista a través de los medios modernos. Entrevisté a Eva Sealove, una de las fundadoras, y ella me explicó un poco sobre su proyecto-- lo que es y no es. Para clarificar, ellas han elucidado que no quieren representar misandria. En sus comentarios, Sealove reitera que los hombres también están afectados por las construcciones patriarcales.

 

Hay muchos conceptos erróneos sobre las feministas que odian a los hombres, y aunque eso puede ser cierto para algún subconjunto indistinto de radicales de la segunda ola de los ´70, de otra época, no tiene que ser cierto hoy en día. Creo que el feminismo se ha ido acercando más y más al género y sus construcciones, y ha ido más allá del “femenino” desde hace un tiempo. Es decir, sería poco ético blindarnos y mudarnos todas a Lesbos y declarar a los hombres ilegales. Los hombres también están atrapados en un sistema”.

 

Sealove y Jones me explicaron que no están tratando de de-sexualizar la vagina, ya que es un órgano sexual; pero su proyecto tampoco es un esfuerzo por fetichizar la vagina. Sobre todo, su meta es la promoción de anti-shame. Es decir, ellas combaten la vergüenza que las mujeres suelen tener con respeto a sus propios cuerpos, un sentimiento propagado por la sociedad. La asociación de la vagina con la suciedad se hace evidente cuando uno considera que “el peor insulto que puede recibir una mujer es ‘cunt’”, una referencia a su propio cuerpo. Ellas quieren normalizar el cuerpo de la mujer; especialmente la vagina, que muchas veces es visto como algo tabú. A través de sus fotos, quieren cambiar la asociación de la vagina con lo sucio y lo oculto.

El movimiento feminista ha llevado a muchos cambios durante los años. Ellas toman su origen en mujeres artistas de los años ´70 con su representación pública del cuerpo femenino; tomándola de un espacio privado y mostrándola públicamente. Por un lado, su proyecto es parecido al trabajo de esas artistas anteriores, pero ha crecido en distintas direcciones, gracias a la modernidad, la tecnología  y la tercera ola del feminismo. En los 1970s, la presentación y glorificación del cuerpo femenino, como el punto focal de una obra de arte, se convirtió en algo más aceptable, más mainstream. Un ejemplo es The Dinner Party por Judy Chicago, que se centra en la presentación de diseños de vulvas pintadas en 39 platos rodando una gran mesa. Cada plato representa una de las 39 famosas mujeres de la historia, sentadas en la mesa como si estuvieran charlando durante una cena.  En su época, esa obra era chocante y desafió a lo que era aceptable mostrar. Algunos críticos la consideraron vulgar, por el simple hecho de que mostró la vagina.

 

El uso del humor en referencia al cuerpo femenino es bastante innovador. Por lo tanto, obras de los años 70’s no eran imágenes graciosas, más bien intentos para publicar y hacer la vagina común. Una excepción viene en el caso de Tee Corinne. Corinne creó un Cunt Coloring Book que contiene ilustraciones de varias vaginas en blanco y negro, con la intención de que uno pudiese colorearlas como en esos libros para niños. Claramente, Sealove y Jones tienen un linaje materno en respeto al uso del humor en su arte. Ellas manipulan lo obvio, lo aparente para mostrar la variedad de “conchas” que hay en el mundo actual. Esto también implica que las mujeres en si tienen una variedad, y no pueden ser replicadas a una norma de cómo una mujer debe parecer. Las dueñas de la página hablaron de “la multiplicidad de experiencias dentro de un todo” que tratan de comunicar. Las mujeres son individuos y no representan un género que se pueda clasificar por términos genéricos.

 

Un aspecto importante del proyecto es su modo de presentación; es decir, que transmiten su mensaje por las redes sociales de una manera informal y llena de sarcasmo y humor. La innovación no viene en el propio mensaje, más bien en su distribución. Ellas mismas hablan de su elección de usar este medio de comunicación. Por un lado, viene de la modernidad y de los modos de comunicación y del arte que vemos hoy en día. A través de internet hay una riqueza de comentarios sociales y sátira. La inundación de esas imágenes y opiniones tiene una influencia social y cultural. Sealove comentó sobre la influencia que uno puede tener, siendo un “virus” en el newsfeed; “fomenta la participación, la gente nos escribe y dice que no puede dejar de ver conchas en todos lados. Misión: cumplida”. Las imágenes mismas normalizan la vagina cuando su forma aparece en cosas mundanas y cotidianas, de una forma inocente. Por un lado, la meta del proyecto puede ser tan simple como el deseo de que la imagen de la vagina se convierta en algo tan común y cómico como las cosas que parecen ser penes.

 

Un mecanismo utilizado para desmantelar argumentos feministas muchas veces viene en comentarios sexistas “graciosos”. Las mujeres suelen perdonar e ignorar esos chistes o arriesgar ser incluidas en el estereotipo de la “feminista enojada”. Esta trampa viene de las normas del género que tratan sobre quién debe continuar perdonando a quién. La idea de que ellas también puedan ser humoristas juega con la idea tradicional de que las feministas no tienen sentido del humor. Se precipita por la noción de que “el bromista siempre es inocente, la broma en sí siempre es graciosa, y las consecuencias de la broma siempre son inofensivas.

 

Este punto de vista viene de “la noción de que todos nos hemos puesto de acuerdo para mantener el ‘humor’ como el valor más alto. Se presupone que estamos de acuerdo con que el mundo del ‘humor’ no es un mundo político.” Lo que era una trampa para invalidar a las feministas se convierte en una herramienta. En su arte, es evidente que Sealove y Jones saben bien que la broma no siempre es inocente; que tiene un poder útil. El humor aquí no es un atentado para aplacar a los hombres, sino una forma sabia de difundir su mensaje.

 

Durante la entrevista, Sealove me comentó que ellas tratan de hacer comentarios de un modo cómico y sarcástico, porque no quieren ser vistas como el estereotipo de la “feminista enojada”. Eso me llamó la atención, porque por un lado ese comentario indica que las mujeres tienen que adaptar o disminuir sus opiniones para que su audiencia las tome en serio. El estereotipo de la feminista enojada es una manera de negar las ideas de las mujeres y representarlas como irracionales, declarar que uno no tiene que hacer caso a sus opiniones. Argumentos así están utilizados “deliberadamente como una parte de un conjunto de herramientas productivas cuidadosamente calculada para su uso en… reforzar sus propios intereses y la supresión de los movimientos sociales que no se alinean con ellos”.  Pero Sealove no estaba de acuerdo con la implicación de que su uso del humor tenía que ver con el poder de las mujeres y su habilidad de expresarse libremente. Sealove cree que el humor no es un producto de su limitación, sino una manera más eficaz de difundir un mensaje.

 

Ella me contó que “queríamos acercar el feminismo y cuestiones del género de una manera distinta. La gente odia ser moralizada, nadie tiene la capacidad de atención, entonces ¿cómo alcanzamos a más gente?” Ese comentario implica también que su mensaje es inclusivo; no limitado a una audiencia radical, femenina. Ellas quieren alcanzar a todo el mundo.

 

Sealove y Jones reciben y publican fotos sacadas por otros usuarios de Instagram, abriendo un espacio biográfico para todxs. No es una obra de arte personal, es más un diálogo manejado por los seguidores de la página y moderado por las dueñas. Invitan a la colaboración de gente desconocida en el intercambio de imágenes que tradicionalmente serían relegadas a lo privado, y vemos que la línea entre lo público y lo privado se disminuye. Con respeto a los textos de las imágenes, el contenido varía entre temas políticos, mensajes inspiradores o chistes. A veces, estan escritos como si estuviéramos hablando con una “ella”, la dueña de la concha en la foto; pero, en otras publicaciones con una tercera persona. En ciertas instancias, la narradora es otra “diferente de aquel que ha protagonizado lo que va a narrar”. Sealove y Jones juegan con la comunicación entre la narradora y la autora.

 

Ellas han dicho que a veces los textos vienen de experiencias, pensamientos o sentimientos personales. La página de esta manera se convierte en algo parecido a un diario, sobre la vida de una mujer. Al mismo tiempo, ellas saben que sus publicaciones tienen una audiencia, y esto afecta a la manera en que presentan sus ideas. Esto hace que nos preguntemos: ¿A quién están destinados estos textos? La publicación de lo íntimo es una manera de desafiar el canon, que con el paso del tiempo decidió que historias personales y privadas eran poco importantes. Como la vagina misma, pensamientos y experiencias de mujeres fueron escondidos del mundo público.

 

Abajo están adjuntos unos ejemplos de las publicaciones de @look_at_this_pusssy. Las fotos fueron elegidas para mostrar la diversidad de temas e imágenes que ellas publican. Cuando uno observa su página como una continuación del arte feminista de los años 1970, se ve la naturaleza siempre cambiante del feminismo. Su proyecto muestra cómo el movimiento feminista es un diálogo, y que sus metas y percepciones son fluidas.

 

Haga clic en cada foto para ver la publicación en Instagram.

 

 

Es común que los cuerpos de las mujeres se conviertan en un tópico político. Acá ellas hablan de la importancia de la libertad de tomar decisiones sobre su propio cuerpo sin presión social. Reiteran que el pelo corporal en sí mismo no es lo importante, sino más bien la vergüenza social que demanda la conformidad. Con esta imagen tan visceral, exigen que el espectador contemple su incomodidad y considere su origen.

La sexualidad de las mujeres por lo tanto ha sido un tema que los hombres tienen el poder de definir; solo es aceptable cuando están disponibles. Un componente del mundo patriarcal es que la sociedad enseña a las mujeres a considerar que la parte más privada de sus cuerpos, la parte que les da placer, es fea. La idea de que “ella debería pedir disculpas” por la apariencia de su vagina, toca la idea de que “el desprecio universal para el órgano femenino se transforma en una autoestima femenina débil”. En esta publicación ellas combaten la norma, retoman el estereotipo y con esta foto le recuerdan a la gente que las mujeres son seres humanos con deseos sexuales y también con autonomía.

Esta publicación es una respuesta a la violación que cometió el estudiante Brock Turner de Stanford, quien solo recibió seis meses por su crimen. Ellas afirman su solidaridad con la víctima pero también refuerzan que hay un gran problema social sistemático de violencia contra las mujeres. Además de compartir un extracto de la carta de la sobreviviente, invitan a todxs a firmar una petición para condenar la falta de justicia y demandar una condena más adecuada por su crimen. Vemos que @look_at_this_pusssy no solo sirve para hablar de temas feministas con gracia, sino también muestra que ellas toman en serio noticias temporales y relevantes. Claramente, ellas deciden cuando es el momento adecuado para dejar de difundir mensajes con sarcasmo. Esta decisión es intencional, y lleva más peso cuando su uso es más escaso.

La foto acá es un ejemplo de su estilo de humor, se trata de la desigualdad de género pero no de una manera seria. La foto invita a la risa pero al mismo tiempo a la contemplación del estatus quo.  

El subtítulo invita a la ira de la espectadora mujer, y la estimula a demandar respeto y cambio social. Lo interesante acá es que Sealove y Jones deciden poner la responsabilidad del cambio en manos de las mujeres.

Dicen “A D V O C A T E” por sí mismo implicando que, a pesar de la desigualdad que han descrito, las mujeres tienen el poder de cambiar su propia situación.

 

Obras citadas

Arfuch, Leonor, El espacio biográfico. Dilemas de la subjetividad contemporánea. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2002.

Gardner-Huggett, J. (2014). The Dinner Party, Judy Chicago and the Power of Popular Feminism 1970-2007. Womans Art Journal, 35(1), 57-58.

Greer, G. (1970). The female eunuch. London: MacGibbon & Kee.

Kane, A. (2015, April 08). This Instagram account sees vaginas everywhere. Retrieved June 28, 2016, from http://www.dazeddigital.com/photography/article/30275/1/this-instagram-account-sees-vaginas-everywhere.

Kramer, Hilton. "Art: Judy Chicago's Dinner Party Comes to Brooklyn Museum." The New York Times. October 17, 1980

Schor, Mira, (2007). Autoridad y aprendizaje. En Crítica feminista en la teoría e historia del arte. Inda Sáenz. Universidad Iberoamericana.

Sealove, Eva. (2016, 13 de junio). Entrevista personal. E-mail.  

Tee Corinne, Cunt Coloring Book (Libro para colorear conchas), 1975, tinta sobre papel, 28 x 20 cm, colección de los herederos de la artista.

Tomlinson, B. (2010). Feminism and affect at the scene of argument beyond the trope of the angry feminist. Philadelphia: Temple University Press.

Unnerstall, K. (2015, June 08). 'Look at this pussy' creators talk censorship, feminism. Retrieved June 28, 2016, from http://bullettmedia.com/article/look-at-this-pussy-creators-talk-censorship-feminism/.

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A look at the Instagram page

@look_at_this_pusssy

“Almost nothing is not a pussy”

 

* As of June 3, 2019 Eva Sealove deactivated the Instagram account for personal reasons

In an effort to normalize the vagina, the Instagram page @look_at_this_pusssy posts photos of everyday things that appear to be vaginas. The description of the page warns that "almost nothing is not a pussy", playing with the idea that something so taboo can be so visible. The owners of the page, Eva Sealove and Chelsea Jones write subtitles that accompany the photos and, therefore, take on a political aspect. They talk about obstacles in a woman's life, personal experiences, or just crack jokes along with the photo.

Their page continues a feminist dialogue through modern media. I interviewed Eva Sealove, one of the founders, and she explained a little about their project-- what it is and what it is not. To clarify, they have spelled out that they do not want to represent misandry. In her comments, Sealove reiterates that men are also affected by patriarchal constructions.

"There are many misconceptions about feminists who hate men, and although that may be true for some distinct subset of radicals from the second wave of the '70s, from another era, it does not have to be true today. I think that feminism has been getting closer and closer to gender and its constructions, and has gone beyond the "feminine" for a while now. That is, it would be unethical to shield ourselves and move all to Lesbos and declare the men illegal. Men are also stuck in a system."

Sealove and Jones explained to me that they are not trying to de-sexualize the vagina, since it is a sexual organ; but her project is not an effort to fetishize the vagina either. Above all, their goal is the promotion of anti-shame. That is, they fight the shame that women often have with respect to their own bodies, a feeling propagated by society. The association of the vagina with dirtiness becomes evident when one considers that "the worst insult a woman can receive is 'cunt'", a reference to her own body. They want to normalize the woman's body; especially the vagina, which is often seen as something taboo. Through their photos, they want to change the association of the vagina with the dirty and the hidden.


The feminist movement has led to many changes over the years. Sealove and Jones take their origin from the women artists of the 70s and their public representation of the female body; taking it from a private space and showing it publicly. On the one hand, their project is similar to the work of these previous artists, but has grown in different directions, thanks to modernity, technology and the third wave of feminism. In the 1970s, the presentation and glorification of the female body, as the focal point of a work of art, became more acceptable, more mainstream. An example is The Dinner Party by Judy Chicago, which focuses on the presentation of vulva designs painted on 39 plates by rolling a large table. Each dish represents one of 39 famous women in history, sitting at the table as if they were chatting during a dinner. In her time, this work was shocking and challenged what was acceptable to show. Some critics considered it vulgar, for the simple fact that it displayed the vagina.

The use of humor in reference to the female body is quite innovative. Works of art in the 70's were not funny images, rather attempts to publish and make the vagina common. An exception comes in the case of Tee Corinne. Corinne created a Cunt Coloring Book containing illustrations of several vaginas in black and white, with the intention that one could color them as in any number of children's books. Clearly, Sealove and Jones have a maternal lineage in respect to the use of humor in their art. They manipulate the obvious and the apparent to show the variety of "pussies" that exist in the world today. This also implies that women themselves have a variety, and can not be replicated to suit a norm of how women should look. The owners of the page speak of "the multiplicity of experiences within a whole" that they try to communicate. Women are individuals and do not represent a gender that can be classified by generic terms.


An important aspect of the project is its mode of presentation; that is, they transmit their message through social networks in an informal way and full of sarcasm and humor. Innovation does not come in the message itself, rather in its distribution. They spoke to me about their choice to use this means of communication. On the one hand, it arose due to modernity, and the modes of communication and art that we see today. There is a wealth of social commentary and satire through the internet. The flood of these images and opinions has a social and cultural influence. Sealove commented on the influence that one can have, being a "virus" in the newsfeed; "It encourages participation, people write to us and say they can not stop seeing pussies everywhere. Mission accomplished". The images themselves normalize the vagina when its form appears in mundane and everyday things, in an innocent way. On the one hand, the goal of their project can be as simple as the desire that the image of the vagina becomes as common and comical as the things that look like penises.


A mechanism used to dismantle feminist arguments often comes in the form of "funny" sexist comments. Women often forgive and ignore these jokes or risk being included in the stereotype of the "angry feminist". This trap comes from gender norms that define who should continue to forgive whom. The idea that Sealove and Jones can also be jokesters plays on the traditional idea that feminists have no sense of humor. It is precipitated by the notion that "the joker is always innocent, the joke itself is always funny, and the consequences of the joke are always harmless." This view comes from "the notion that we have all agreed to keep ‘humor’ as the highest value. It is presupposed that we agree that the world of 'humor' is not a political world." What was once a trap used to invalidate feminists becomes a tool. In their art, it is evident that Sealove and Jones know well that the joke is not always innocent; that it has a useful power. Here, humor is not an attempt to placate men, but a clever way in which to spread your message.

 

During the interview, Sealove told me that they try to make comments in a comical and sarcastic way, because they do not want to be seen as falling into the stereotype of the "angry feminist". That caught my attention, because that could indicate that women have to adapt or reduce their opinions in order for their audience to take them seriously. The stereotype of the angry feminist is a way of denying women's ideas and depicting them as irrational, declaring that no one need pay any attention to their opinions. Arguments like this are used "deliberately as a part of a set of productive tools carefully calculated for use in ... reinforcing their own interests and suppressing social movements that do not align with them". But Sealove did not agree with the implication that her use of humor had to do with women’s power and their ability to express themselves freely. Sealove believes that humor is not a product of her limitations, but merely a more effective way of spreading a message. She told me that "we wanted to bring up feminism and issues of gender in a different way. People hate to be moralized, nobody has an attention span, so how do we reach more people?" That also implies that their message is inclusive; not limited to a radical, feminine audience. They want to reach everyone.

Sealove and Jones receive and publish photos taken by other Instagram users, opening up a biographical space for everyone. Their page is not a personal work of art, it is more a dialogue directed by the followers of the page and moderated by the owners. They invite the collaboration of unknown people in the exchange of images that traditionally would be relegated to the private, and we see that the line between the public and the private is diminished. With respect to the subtitles of the images, the content varies between political themes, inspiring messages or jokes. Sometimes, they are written as if we were talking to a "she", the owner of the pussy in the photo, or sometimes with a third person. In certain instances, the narrator is someone else "different from the one who has starred what is going to narrate." Sealove and Jones play with the communication between the narrator and the author.

Sealove and Jones have said that sometimes their subtitles come from personal experiences, thoughts or feelings. In this way, the page becomes something similar to a journal about the life of a woman. At the same time, they know that their publications have an audience, and this affects the way they present their ideas. This makes us wonder: to whom are these texts directed? The publication of the intimate is a way to challenge the canon, which over time decided that personal and private stories were unimportant. Like the vagina itself, women's thoughts and experiences were hidden from the public world.


Below are some examples of posts from @look_at_this_pusssy. The photos were chosen to show the diversity of themes and images that they publish. When you look at their page as a continuation of 1970’s feminist art, you see the ever-changing nature of feminism. Their project shows how the feminist movement is a dialogue, and that its goals and perceptions are fluid.

Click on each photo to see the Instagram post.

 

 

 

 

 

It's common for women's bodies to become a political topic. Here, Sealove and Jones talk about the importance of the freedom to make decisions about one's own body without social pressure. They reiterate that body hair in itself is not the important thing, but rather the social shame that conformity demands. With this visceral image, they demand that the spectator contemplate their own discomfort and consider its origin.

Women's sexuality has long been a subject that men have had the power to define; its existence only acceptable when they are available. A component of the patriarchal world is that society teaches women to consider that the most private part of their bodies, the part that gives them pleasure, is ugly. The idea that "she should apologize" for the appearance of her vagina, touches the idea that "universal contempt for the female organ is transformed into weak feminine self-esteem". In this post Sealove and Jones fight the norm. They take up that stereotype and with this picture they remind people that women are human beings with sexual desires and autonomy.

This post is an answer to the rape committed by student Brock Turner of Stanford, who only received six months for his crime. Sealove and Jones affirm their solidarity with the victim but also reinforce that there is a large systematic social problem of violence against women. In addition to sharing an excerpt from the survivor's letter, they invite everyone to sign a petition condemning the lack of justice and demanding a more adequate sentence for this crime. We see that @look_at_this_pusssy not only serves to talk about feminist issues with humor, but also that they take timely and relevant news seriously. Clearly, they decide when the time is right to stop spreading their message with sarcasm. This decision is intentional, and carries more weight when its use is more scarce.

The photo here is an example of their sense of humor, discussing gender inequality but not in a serious way. The photo invites laughter but at the same time the contemplation of the status quo. 

The subtitle invites the anger of the female reader, and encourages her to demand respect and social change. The interesting thing here is that Sealove and Jones decide to put the responsibility of change into the hands of women. They say to "A D V O C A T E" for yourself implying that, despite the inequality they have described, women have the power to change their own situation.

 

Works Cited

Arfuch, Leonor, El espacio biográfico. Dilemas de la subjetividad contemporánea. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2002.

Gardner-Huggett, J. (2014). The Dinner Party, Judy Chicago and the Power of Popular Feminism 1970-2007. Womans Art Journal, 35(1), 57-58.

Greer, G. (1970). The female eunuch. London: MacGibbon & Kee.

Kane, A. (2015, April 08). This Instagram account sees vaginas everywhere. Retrieved June 28, 2016, from http://www.dazeddigital.com/photography/article/30275/1/this-instagram-account-sees-vaginas-everywhere.

Kramer, Hilton. "Art: Judy Chicago's Dinner Party Comes to Brooklyn Museum." The New York Times. October 17, 1980

Schor, Mira, (2007). Autoridad y aprendizaje. En Crítica feminista en la teoría e historia del arte. Inda Sáenz. Universidad Iberoamericana.

Sealove, Eva. (2016, 13 de junio). Entrevista personal. E-mail.  

Tee Corinne, Cunt Coloring Book (Libro para colorear conchas), 1975, tinta sobre papel, 28 x 20 cm, colección de los herederos de la artista.

Tomlinson, B. (2010). Feminism and affect at the scene of argument beyond the trope of the angry feminist. Philadelphia: Temple University Press.

Unnerstall, K. (2015, June 08). 'Look at this pussy' creators talk censorship, feminism. Retrieved June 28, 2016, from http://bullettmedia.com/article/look-at-this-pussy-creators-talk-censorship-feminism/.

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